Zeguanteva, el oído de la Sierra

A cuarenta minutos de Minca, en la quebrada Arimaca, se encuentra este pozo sagrado de la cultura tairona. Dicen los antiguos que la cascada y su entorno eran utilizados como cámaras de sanación física y mental. Hoy, indígenas y mamos llegan a Zeguanteva a celebrar sus rituales de pagamento.

Este paisaje fascina no sólo a los geólogos, que ven ante sus ojos piedras del terciario talladas por aguas milenarias, sino a todo aquel que quiera estar en silencio dejándose embriagar de oxígeno y de magia.

Para observadores

En la foto se ven siete mamos tairona y un hombre besando el vientre de una mujer.

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